Un hombre que pasaba la droga desde Bolivia recibió la misma pena, en tanto que el hijo de la mujer recibió tres años de prisión. Las penas fueron impuestas en un juicio abreviado. Quedó probado que la ahora condenada negociaba la adquisición de cocaína y marihuana con proveedores del vecino país, coordinaba el paso por la frontera y su traslado a la capital provincial mediante encomiendas o vehículo, y la entrega final a revendedores en un shopping.

